La política Colombiana ya calienta motores de cara a las elecciones del 2014 mientras sus protagonistas toman posiciones. Lo importante no es lo que digan unos u otros, si no lo que más conviene a la nación, a su presente y su futuro.
Sin duda, como algunos dicen por ahí, estos serán unos comicios con los fusiles en el cuello, pues así lo ha decidido el actual presidente, Juan Manuel Santos, junto con sus aliados políticos y la banda narcoterrorista de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, grupo calificado como terrorista por al menos 33 paises del mundo).
Hace poco más de un año, el presidente Santos dio comienzo oficial a los diálogos de paz con el grupo narcoterrorista de las FARC; autores de los crímenes más atroces que el país haya visto, e involucrado en cualquier actividad ilegal que se tenga conocimiento, narcotráfico, extorsión, secuestro extorsivo, tráfico de armas, personas y precursores químicos para procesar cocaína y otros alcaloides, lavado de dinero, homicidio por contrato, robo de tierras y otros activos, prostitución infantil y de adultos, y por supuesto, terrorismo; sin duda me quedo corto en la sumarización del prontuario de esta, bien aceitada, máquina criminal.
Hoy, poniendo las cosas en perspectiva y teniendo en cuenta el carácter calculador y taimado del actual mandatario, podemos deducir que todo ha sido una estrategia muy bien elaborada, por este, para perpetuarse en el poder mientras conduce a Colombia por el tortuoso camino hacia el Socialismo del Siglo XXI.
No es un secreto que durante el gobierno de Ernesto Samper, el actual presidente mantuvo contactos con este grupo narcoterrorista, elaborando estrategias, conspiraciones y otros ardids, con el único fín de llegar y quedarse en el poder con la colaboración de estos criminales. Aunque no fue posible aquella vez, los contactos y estrategias quedarón pendientes para ser ajustadas y aplicadas hoy; que el señor Santos, por fín, llegó al poder, luego de engañar a 9 millones de Colombianos en las pasadas elecciones presidenciales.
Hoy el plan es manipular el miedo de los nacionales ante la barbarie de los narcoteroristas al ofrecer la zanahoria, una supuesta paz llena de inconsistencias y trampas que solo llevaría a más violencia y sufrimiento para, el ya, muy golpeado pueblo Colombiano; o en su defecto, el garrote, una escalada de violencia sin precedentes acompañada por otros 50 años de guerra adicionales. Esa es la amenaza digna de la extorsón.
Ya veo a los narcoterroristas de pueblo en pueblo, de vereda en vereda, intercambiando votos a favor del señor Santos por plomo para quién no este de acuerdo. ¡Qué horror!
El presidente Santos está dispuesto a todo por quedarse en el poder, y poco le importa el bienestar de la población; si las FARC y el ELN deben matar unos cuantos para sembrar terror y lograr la reelección, el fín habría justificado los medios.
En la otra orilla encontramos al proyecto liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, Centro Democrático, con su candidato único, Oscar Iván Zuluaga, quién asegura arrinconara a los narcoterroristas hasta la rendición y/o somentimiento a la justicia bajo las condiciones correctas y al amparo del imperio de la ley, como debe ser.
El expresidente Uribe, a quién la alianza FARC-Santos le temen más que el Diablo a Cristo, ya demostró una vez como se gobierna, con éxito, a un país como Colombia, como se doblega a los criminales y como se impulsa la inversión y el desarrollo para generar riqueza y bienestar. Avances como los logrados por el expresidente Uribe toman años, en condiciones normales, antes de ver resultados, pero, en este caso, el país comenzó a disfrutar de sus beneficios en relativamente poco tiempo. Colombia luego de ser abandonada por la comunidad internacional como un caso perdido de crimen y corrupción, llegó a ser considerada, por esta, como una de las economías con mayor posibilidad de desarrollo durante la gestión Uribe.
La elección, entre un político taimado, asociado por mucho tiempo con narcoterroristas con el fín de llegar y perpetuarse en el poder, quién engaño, ya una vez, a 9 millones de Colombianos en las pasadas eleciones; y un proyecto patriotico liderado por el autor de políticas que pusieron al mundo entero a mirar hacia Colombia con admiración y respeto, mientras sus nacionales disfrutaron de paz, seguridad y nuevas oportunidades; fomentadas, en parte, por el auge de la inversión nacional y extranjera; no debería ser dificil.
Sin duda los 3 huevitos, seguridad democrática, cehesión social y confianza inversionista, recibirán el respaldo de los Colombianos, una vez más; para acabar, de una vez por todas, con la amenaza de los criminales y recuperar el rumbo de la prosperidad tan anhelada por todos los Colombianos.
Excelente artículo, buen análisis de la realidad que vivimos gracias a la burla de Santos a todos los colombianos, quedan claras sus alianzas y compromisos con los verdugos de los colombianos
ResponderEliminarExcelente artículo. Y cierto es que debemos trabajar arduamente y muy unidos para librarnos de este mal que acabaría con nuestro país. La lucha es dura pero soy convencida la unión hace la fuerza y unidos venceremos
ResponderEliminarQue risa cómo Uribismo se queja de Santos por hacer lo mismo que Uribe con los Paramilitares. Por cierto la banda narco-terrorista de las AUC cogobernó desde el Congreso con mas del 35% de representación. Entonces por que se quejan de lo mismo que le pasarón y pasan por alto a Uribe. DobleRasero es lo que usan para sus calculos politicos.
ResponderEliminarComo siempre, tu artículo es muy intersante,es solo la realidad en que vivimos y tendremos.
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