Luego
de un mes silencio muchos esperábamos y deseábamos que Francisco Santos
volviera, renovado, pidiendo unidad y apoyo incondicional para el proyecto
"Uribe Centro Democrático" y su candidato único, Dr. Oscar Iván
Zuluaga, como todos los demás lo hemos hecho, dejando atrás nuestras
preferencias iniciales.
Yo
también, como muchos de ustedes, comencé por apoyar a otro precandidato, al Dr.
Carlos Holmes Trujillo García, pero con la firme convicción de apoyar al
ganador sin importar los resultados finales. Aún recuerdo cuando seguidores de
"Pacho" me abordaban para exigir un compromiso verbal de apoyar a
quién resultara ganador, tal vez porque ellos estaban convencidos que su
candidato sería en ganador y deseaban asegurar la unidad para este. Son hoy,
esos mismos, quienes se niegan a cumplir su palabra y apoyar al ganador
estimulados por su líder el Sr. Pacho Santos.
Es
muy triste cuando la gente exige de otros lo que jamás estarían dispuestos a
dar de sí mismos, ¿No creen?
Estoy
seguro que si Pacho hubiese ganado la convención, hoy estaría exigiendo unidad
y apoyo para sí; unidad y apoyo, que no es capaz de garantizar para el legítimo
triunfador de la convención.
En
la convención, vimos a un Pacho Santos flojo, mal preparado, quién leyó todo el
tiempo su discurso y habló solo de sí mismo; un Pacho sin propuestas serias, ni
definidas, para sacar al país de sus problemáticas e insertarlo, de una vez por
todas, en el siglo XXI. Yo diría que Pacho, desde su mediocridad, convenció a los asistentes de no
votar por él. Si alguien le puso una zancadilla a Pacho, fue
él mismo. Por
el contrario, observamos a los otros dos precandidatos, muy aplomados, llenos de
propuestas, con talante de estadistas y muy decididos a resolver los problemas
más graves del país a base de trabajo, servicio, inteligencia y preparación.
La
presidencia de una nación no es un concurso de carisma, de popularidad, ni
mucho menos de belleza; la presidencia de una nación es un asunto serio, donde
se busca elegir al mejor, al más capaz, al más preparado, al de mayor y mejor
experiencia, al estadista más completo; y Pacho no lo es y quizás, jamás lo
será.
Si
me preguntan si hubiera apoyado a Pacho de ser el ganador, les respondo que sí
lo hubiera hecho, aún pensando que no es el idóneo para esa posición, pues ese
fue el compromiso de todos los que decidimos, por cuenta propia, seguir el
proyecto de Uribe Centro Democrático. En esta vida hay que tener palabra, un
hombre sin palabra es menos que nada.
Pacho
Santos no nació ayer, creció en la política, en los medios de comunicación y
sabía muy bien lo que podía salir bien o mal de la convención; por lo tanto, su
argumento sobre la politiquería, no solo lo encuentro insulso, si no infantil,
vacío y ridículo.
Por
otro lado, no tiene sentido que promulgue lealtad hacia el expresidente Uribe,
cuando acusa a la convención, que el mismo Uribe organizó y supervisó, de
amañada, politiquera y tramposa. Si la convención es todo eso, entonces Uribe y
todos los demás, también lo son. Es hora de guardarse esas ambivalencias
politiqueras y hablar con claridad, deje la retórica de lado Sr. Santos.
Me
causa mucha curiosidad como el Sr. Santos se adjudica triunfos que solo le
pertenecen al liderazgo del expresidente Uribe, en eso, tambien, se parece mucho a su
primo; como también me llama la atención su humildad cuando habla de su carisma
y otras características que recibiera del vientre materno, solo le faltó
agregar que, él es el camino, la verdad y la vida. ¡Qué humilde el tipo!
Me
llena de tristeza leer la entrevista que María Isabel Rueda le hizo a Pacho
Santos, cabe destacar que la Sra. Rueda es ficha de su primo Juan Manuel, no lo
olviden, donde este usa muy bien la retórica para tratar de dividir al
uribismo, donde se dice seguidor de Uribe pero ataca sus decisiones, donde dice
que trabaja por el uribismo y desde el uribismo, pero se niega a llamar a la
unidad y colaborar con el proyecto Uribe Centro Democrático y su candidato
único el Dr. Oscar Iván Zuluaga. Esas ambivalencias de los Santos nos tienen
cansados a todos. No maestro, no se puede ser uribista por fuera del uribismo,
eso es absurdo.
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